Año 1924

 

Para el II Circuito Automovilista de San Sebastián se establecieron tres carreras en lugar de seis, siendo la más atractiva la de velocidad. Se consideró esta carrera como acontecimiento único para la ciudad, hasta tal punto que cientos de guipuzcoanos escribieron cartas a la Administración, periódicos y a sus empresas solicitando la concesión de día de asueto con el fin de acercarse al circuito.

Los entrenamientos oficiales se celebraron entre las seis y media y las ocho y media de la mañana. Sin embargo, a los pilotos se les podía ver todos los días a cualquier hora, incluso hubo marcas que entrenaron de noche.

El tiempo desagradable y lluvioso, presente durante toda la semana, no impidió la masiva presencia de espectadores ni la constante lucha de los pilotos por vencer en sus respectivas carreras y categorías.

El espectáculo brindado provocó los elogios de aficionados, prensa nacional y extranjera, marcas y pilotos hacia los organizadores. Por ello, en la reunión celebrada por la Comisión Deportiva el mismo domingo 28 de septiembre se aprobó llevar a cabo el tercer circuito, así como la solicitud de inclusión en el calendario internacional del recién creado circuito de los Grand Prix.