Año 1925

 

En diciembre de 1924, tras la reunión convocada por la A.I.A.C.R. (Asociación Internacional de Automóviles Clubs Reconocidos), se concede al Automóvil Club la organización del Gran Premio de Europa de 1926, carrera cumbre que se celebra cada año en un país distinto.

Con este motivo, la Comisión Deportiva del Club decide que las carreras de 1925 sirvan de preparativos ante semejante acontecimiento.

Se reforma el circuito eliminando curvas peligrosas e iniciándose la construcción de la variante de Hernani con el fin de evitar sus calles estrechas. El perímetro del circuito se reduce a 17,700 metros, 115 menos que el original.

Con respecto al año anterior se modifican dos carreras. Se mantiene el Gran Premio de Velocidad de San Sebastián pero desaparecen las motos, dando lugar a los autociclos, mientras que la de turismos tiene ahora una duración de doce horas.

El esfuerzo de los organizadores se ve compensado con la inscripción de 65 coches y la acreditación de más de 20 periodistas extranjeros especializados encabezados por el prestigioso Charles Faroux.

De las muchas anécdotas vividas en este tercer circuito cabe destacar la protagonizada por Louis Chaaravel, que corre bajo el pseudónimo de Sabipa. Viene de París en su Bugatti con el tiempo justo para llegar a Lasarte dos minutos después de iniciada la carrera. Convence a los comisarios para que le permitan participar, y sin conocer el circuito recorre las doce horas sin piloto de sustitución, quedando segundo en la clasificación general. Además, durante la carrera, se entera que el único contrincante de su categoría, Caracciola (Mercedes Benz), no tiene rueda de repuesto, por lo que decide darle la suya. Por todo ello, la Comisión Deportiva le concede la Copa Cadillac, premio a la deportividad y caballerosidad.