Año 1927

 

El V circuito estaba preparado veinte días antes. Las tribunas, los aprovisionamientos, el cuadro de affichage, los puentes de acceso a tribunas y las seis pasarelas en el recorrido. Como novedad, Radio San Sebastián instaló altavoces en tribunas para transmitir las noticias.

Todos esperaban la tercera carrera, la de los 1.500 cc. El año pasado Bugatti humilló a Delage en Lasarte. Esta temporada, el francés dominaba al italiano. Delage trajo sus mejores “equipiers”, Benoist, Bourlier y Morel. Bugatti hizo lo propio con Materazzi, Conelli y Dubonnet e inscribió al bugattista no oficial Louis Chiron como suplente para el Gran Premio de España. Pero ni el refuerzo, ni sus 2.000 litros de gasolina especial impidieron que Delage sumase otra victoria en 1927.

Según cuentan los cronistas se vivió la carrera más disputada en Europa. Trece racers inscritos, siete en línea de salida. Tres Delage, tres Bugatti y el Maserati de bilbaíno Palacios. Este se retiró cuando Benoist encabezaba la tercera vuelta. Para entonces ya se veía que la lucha se centraría en el francés y Materazzi.

El punto álgido del Gran Premio se concentró entre las vueltas 20 y 31. Benoist perdía terreno con respecto al italiano hasta que en la vuelta 24 logra pasarle llegando incluso a sacarle más de un minuto en la 26. El Delage le adelanta en la 28 para perder el puesto en la siguiente. Y durante más de cincuenta kilómetros la diferencia entre ambos no pasaba de los dos segundos hasta que el Bugatti choca por segunda vez, viéndose obligado a retirarse.

Desaparecido el italiano, Benoist no pudo bajar el ritmo. Conelli se acercaba peligrosamente, terminando a dos minutos del francés.

Testigos de la importancia turística y económica, y reconociendo la capacidad de los organizadores, la prensa vuelve a reclamar, cada vez con más fuerza, el circuito permanente en Lasarte: “…esto sería la coronación del más bello esfuerzo deportivo en Europa de cinco años a esa parte.” (The Motor, dic. 1927)