Año 1929

 

Fue preciso el transcurrir de seis años para ver en el circuito de Lasarte un Alfa Romeo. Su debut se produjo el día 28 de julio en el Gran Premio de San Sebastián. Lo conducía Enrico Plate, un piloto privado que no tuvo gran fortuna, ya que se retiró en la segunda vuelta. Sin embargo, tres días más tarde, en la prueba de resistencia de las XII Horas, el equipo oficial Alfa Romeo demostró la categoría de la marca alzándose con el primer y segundo puestos.

La calidad de los “drivers” se manifiesta en las inscripciones. La de velocidad contó con la mejor participación habida en Europa. Trece bugattistas más el Alfa de Plate sueñan con la victoria en Lasarte. Ya en los entrenamientos se rodó 2 km/h por debajo del récord. Pero el día de carrera amaneció tormentoso y apenas cesó la lluvia. No se batió ningún record salvo que el mecánico de Dreyfus cambió la rueda pinchada en 25 segundos.

Chiron planteó una estrategia inteligente. Mientras Philippe, Zanelli y Etancellin se desgastan en la primera mitad, el francés se reserva para atacar a partir de la veinte cogiendo la cabeza en la veintidós y sin ceder en ningún momento el liderato.

El domingo se dio la salida a la que sería la última prueba de resistencia en Lasarte, el Criterium de las XII Horas. 22 equipos superaron las verificaciones técnicas. Junto a los Tracta, Alfa Romeo, Rally… se presentaron los americanos Stutz y Chrysler. Decepcionaron los Lancia y Bugatti. Estos últimos, que se adelantaron a los Alfa Romeo en las primeras vueltas, abandonaban uno a uno. La marca francesa está preparada para pruebas de velocidad, pero flojea en las de resistencia.

Chiron perdió esta carrera después de dominarla durante diez horas hasta que se retiró por instalar un improvisado y deficiente sistema de alumbrado, careciendo además de dinamo.